Monday, July 30, 2007

ojos pa'qué los quiero si tengo té para llorar

Hola, tanto tiempo...

He aquí un inicio de cuento, espero comentarios para continuarlo.


"Cuando tengo clases me salen ojos"

No es fácil, tú sabes. Andar escondiéndose, cubriéndose la cara. Es algo cansado y hasta vergonzoso. Imagínate, uno está en la clase medio dormido, medio despierto y de pronto… uno tiene que salir corriendo porque si no… lo descubren a uno, y a uno ya descubierto le da por no querer salir, como si nadie más tuviera algo que ocultar.
Sí, te digo que estaba yo ahí, enfrentito de la que dizque guía. Nos estaba diciendo que si Sócrates, que si Aristóteles; ya sabes, las mamadas que “cavilaban” esos weyes, pero que inevitablemente te pones a pensar en que si son pendejadas o no tanto. Entonces ahí, en el mero meollo (cómo me gusta esta palabra), como tragedia de Shakespeare: “se caen o no se caen”, el problema es que siempre se caen y no es que lo piense o que me lo provoque (sólo cuando estoy solo), sino que de pronto comienzo a sentir un ligero entusiasmo, como un “¡a huevo!, ya le entendí” y moooledoñamaría, siento cómo se desprende algo de adentro, a veces muy cerquita a veces más lejitos, pero algo se rompe y los ojos comienzan a resbalarse, como un par de lagrimitas que se han caído y no saben para donde van. Aunque no siempre se caen los dos, a veces sólo es uno, a veces el izquierdo, a veces el derecho; eso me dificulta la visión, cuando se caen los dos no hay tanto pedo, los dos salen igualitos, con la misma manera de mirar, pero cuando se cae uno el otro generalmente sale diferente y no veo bien, como si todo estuviera obnubilado, a veces me tropiezo y hasta me caigo por no ver bien, pero después me acostumbro y distingo las cosas.
Sí, mira: cuando comienzo a sentir que algo ya se tronó allá adentro salgo corriendo para el baño, me tapo la cara por si se me llegan a caer antes de entrar al salón de los tronos y me encierro directito en uno. Imagínate que se me llegan a caer y me resbalo con ellos o peor aún que alguien me los pise, seguramente a ti no te gustaría que te pisaran tus ojos, con los que has visto tanto tiempo y tantas cosas, que ya no los vayas a usar no quiere decir que dejan de ser tuyos ni que dejas de quererlos. Por eso siempre traigo frasquitos. Voy, me encierro en el baño, se me caen los ojos, siento cómo me van saliendo los otros y cuando puedo ver guardo los que se me cayeron en el frasquito y cuando llego a mi casa lo amontono junto con los demás.
¿Que si me duele cuando me salen? A veces, es como cuando te cortas, a veces te duele cuando cicatriza y a veces no tanto. Es lo mismo. A veces me duele que se me caigan, a veces me duele que me salgan, todo duele alguna vez.
No, no sólo me ocurre mientras estoy en clase, me pasa en todas partes. Si voy caminando por la calle, viendo cualquier cosa de pronto siento y tengo que sentarme hasta en el suelo, no sé, hacer como que estoy llorando o como que estoy dormido, tomar mis ojos y esperar a que salgan los otros. Es más fácil en la escuela, voy corriendo al baño y no hay tanto problema, o en el cine, ni siquiera tengo que moverme, en la oscuridad nadie te ve, en ese momento todos confunden el mundo con la pantalla y desaparecen un rato.
Sí, te digo que es cansado, a veces la gente cree que uno está loco, y no es que no lo esté, pero no tanto como creen. Lo único que pasa es que se me caen los ojos, ¿qué tan grave puede ser?

Monday, July 16, 2007

El juego

Cada jugador(a) comienza con un listado de 8 cosas sobre sí mismo.Tienen que escribir en su blog esas ocho cosas, junto con las reglas del juego.Tienen que seleccionar a 8 personas más para invitar a jugar, y anotar sus blogs/nombres.No olvides dejarles un comentario en sus blogs respectivos de que han sido invitadas a participar.

1. Creo que los castores trabajan demasiado.
2. Oigo voces dentro de mi cabeza.
3. Me parece que es bueno lavarse las manos antes de que se laven las manos.
4. A veces me excedo en el uso de grasa para calzado.
5. Estudié letras nada más por pura pose.
6. Me choca que México pierda contra Estados Unidos y contra Argentina, en cualquier ámbito.
7. Tengo el firme propósito de ya no fumar.
8. La verdad es que fumo por pura pose.


Invito a los participantes de este blog, en total somos 8, sin contarme a mí, somos 7, ahi les encargo a los demás que inviten al octavo.

Saludos.

Monday, July 09, 2007

y luego de mí, yo

Y luego de mí, yo, y yo de nuevo.

Sobre esa colina, yo. Sobre ese camino y esa calle, yo.

Cuando menos lo imagino, ahí, sentado al pie de un árbol, yo.

Camino por la acera, o por la acerca mis pies caminan y al mirar al cielo: la luna, la luna y yo.

Cuando llego a casa, el sol se oculta, el sol y yo nos ocultamos, el sol y yo… y yo.

Desde que esto sucede, mi cuerpo, mi alma diluvian, y bajo esa tupida lluvia, ahí estoy yo.

¿Qué es el cuerpo?

Una ligera membrana que separa mi ser y mi pensamiento de lo externo, que lo muestra o lo esconde, que lo cuida o lo maltrata, que lo protege o lo expone.

Un pequeña pared que cubre mis sueños y que proyecta sombras. Un minúsculo límite para mi mente, que me impide ocupar el lugar de aquél árbol o de aquella persona.

Una escamosa propiedad que me deja percibir todas las sensaciones. Que me deja oler desde un pestilente organismo muerto, hasta el fino y propio olor de una persona, pero que no identifica mi propio aroma.

Visión limitada y tacto me conciben apreciar el mundo exterior, como si se tratase de un molusco en su concha que asoma temeroso.

¿Qué es el alma?
¿A caso existe el alma?
Esencia de mí mismo, ego embarrado en las paredes de mi habitación, el yo que no veo, pero que sé que existe porque todos lo perciben... todos menos yo.

El alma es yo mismo convertido en nada, o la nada convertida en mí. Es todo yo, que no soy nada o no es nada de mi, que lo es todo.

Una de las tantas sombras proyectadas hacia el interior de mi cuerpo, hacia un lugar recóndito escondido dentro de mí y que sólo yo sé que existe, pero que no sé llegar a él.

Una parte de mí que sólo yo sé que tengo.
¿Qué soy yo?
En mi cuerpo, se define mi postura como el vínculo entre lo real (lo exterior) y lo irreal (lo interior).

En mi mente soy el nexo entre lo lógico (lo interior) y lo ilógico (lo exterior).
En mis sentidos, sólo un breve instante perdido entre lo inhóspito de un mundo al que creemos y llamamos terrenal.
Ese soy yo, ocupando un espacio en este lugar. Robando aire de mis alrededores y atrapando a cada instante la luz reflejada en cada cosa.
Soy un pedazo de hueso, un árbol, un trueno. Agua que libera mi cuerpo, cuerpo que se libera en agua.
Cuando me disuelvo en aire, cuando me despojo de mí mismo y me disuelvo en aire, sé algo, ni el cielo ni el mar es tan grande como mis sueños. De pronto, lo siento todo. Frenética euforia, aguda tristeza, intenso dolor, desmesurada paz e inconcebible alivio.
Entonces cuento… uno, dos, tres…
Y de nuevo aquí.
Yo en el pasto.
Yo en la cama.
Yo sonriendo…
Lo veo bien… soy yo através del espejo.